El teléfono es el dial. Ábrelo y ciérralo para girarlo, escucha cómo suena más fuerte al acercarte y quédate quieto en el clic. Tres números abren una caja, y la alarma va contando.
En cualquier otro iPhone se juega inclinándolo como una tapa: túmbalo y levanta el canto de arriba.
El golpe
- Seis noches, sala a sala: un teclado, una cerradura, la caja, los láseres, la linterna del vigilante, una puerta atascada y la huida en coche.
- La primera caja enseña sus números. Desde la segunda están ocultos y los encuentras de oído, por los clics de los últimos diez grados.
- Catorce maneras más de entrar, cada una un golpe propio, con la bisagra o con los dedos.
- Un libro de golpes con la combinación y el botín de cada caja.
- Cierra el teléfono para esconderte: la alarma espera a que vuelvas.
Mejor con auriculares, y de noche.
Sin rastro
Ni anuncios ni registro. Tus récords y tu avance se quedan en el teléfono; solo la compra se comprueba en internet.